miércoles, 30 de junio de 2010

EL SUELO Y LA VEGETACION



Al pensar en sistema se puede asociar dicho término con palabras como “relación”, “elementos”, “interacción” y “propiedades”. Podríamos decir entonces que un sistema esta compuesto por elementos relacionados entre si, cada uno con propiedades o características propias y que se encuentran en constante interacción entendiendo con esto que las relaciones no se dan de manera lineal si no que las variaciones producidas en algún elemento pueden afectar a otros y viceversa.
En este ambiente estas relaciones y reciprocidad se evidencian en cada aspecto sobre el cual se deseen hacer consideraciones. La escasez de precipitaciones vinculadas a las adaptaciones vegetales, características de los suelos y almacenamiento de agua, erosión de suelos vinculado a la intensidad a las lluvias y vientos son algunos de los elementos a considerar en esta relación sistémica.

Esta vegetación que actúa como amortiguador del efecto de las precipitaciones y facilita la fijación del suelo atenúa la erosión.
La escasez de vegetación asociada a las pocas pero torrenciales precipitaciones propias de la región, tienen un efecto notable sobre el paisaje.
Basta recordar que el impacto de las gotas de lluvias en el suelo desnudo sin la protección de la vegetación produce una erosión por salpicadura, las partículas taponan el suelo evitando así que el agua filtre a profundidad. El agua en consecuencia escurrirá y al encontrar una pendiente comenzara a erosionar la superficie dando origen a los canalículos que mas adelante se convertirán en cárcavas de mayores dimensiones.
En esta zona la vegetación presenta ciertas adaptaciones como por ejemplo la separación entre plantas para disminuir la competencia por el agua, presentan un sistema radicular desarrollado en superficie y no en profundidad ya que por lo dicho anteriormente el agua no filtra a gran profundidad si no que escurre en superficie. También las plantas presentan superficies reducidas de transpiración ya que la evapotranspiración aquí es elevada, en consecuencia vamos a encontrar hojas pequeñas o ausentes, tallos leñosos y escaso desarrollo de la masa vegetal (vegetación achaparrada). Todas estas características definen un tipo de vegetación denominada xerófita.

Así como la vegetación resulta de importancia en los suelos como protectora y fijadora de los mismos, también las condiciones edáficas son relevantes para la vegetación ya que en zonas áridas, como lo señala el texto “La vegetación de la zona subtropical árida” de Heinrich Walter, “lo decisivo es la cantidad de agua del suelo de la que pueden disponer las plantas”. Parte del agua de lluvia fluirá en superficie (escorrentía superficial), otra se perderá por evaporación; recordemos que la evapotranspiración promedio anual para la zona es 759-1085 mm., la parte del agua que queda retenida dependerá del tipo de suelo.

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